Teatro Teresa Carreño: arquitectura brutalista en Venezuela
Febrero 14, 2020
Entre algunos de los estilos arquitectónicos más usados en el siglo pasado encontramos el brutalismo, un estilo poco usado en la actualidad, que irradia un poder estético muy singular. Pero exactamente ¿Qué es el brutalismo?
La arquitectura brutalista es aquella que se caracteriza principalmente por el uso del cemento o del hormigón en grandes cantidades, combinando este material con formas plásticas, trabajadas y moldeadas a detalle, resaltando la fuerza de la estructura. En la mayoría de estas obras encontramos que el volumen de los elementos suele ser robusto y muy acentuado, mientras que las formas y los materiales son moldeados por el espacio, creando una conexión con lo que los rodea.
Por lo general este estilo suele arriesgarse con formas audaces y estructuralmente innovadoras, sin necesidad de utilizar una paleta de colores muy elaborada, pues se prefiere tomar el color del concreto y mantenerlo como un elemento diferenciador.
Este estilo surge después de la segunda guerra mundial en Europa, y a principios de los años 70 ya la mayoría de los edificios en este lado del continente se apegaban a esta tendencia, Venezuela no se quedo atrás y en 1973 se empieza con la construcción del Teatro Teresa Carreño, una las principales obras brutalistas de nuestro país y de América latina.
El teatro cuenta con una extensión de 22.586 m² y con más de 80.000 m², el imponente edificio se alza integrando el concreto a la naturaleza y a las artes plásticas. Enormes columnas y techos hexagonales casi superpuestos entre sí hacen de esta edificación una majestuosa obra que se ha convertido en el centro cultural de la región. Cuenta con dos salas principales: José Félix Ribas y Ríos Reyna, su nombre es en honor a la insigne pianista venezolana Teresa Carreño.
Esta imponente obra cumple con algunas cualidades características de la arquitectura brutalista, como lo son:
• El uso de hormigón crudo como material esencial, dejando a la vista su característico acabado de apariencia inconfundible.
• La repetición gráfica de elementos robustos y líneas gruesas.
• Más que una obra estética, es funcional y racionalista donde la practicidad es el elemento principal.
Sin duda alguna una de las obras arquitectónicas más representativas de nuestro país, es el Teatro Teresa Carreño, obra elaborada a partir de los parámetros de esta corriente arquitectónica que durante el siglo pasado mantuvo un auge enorme en todo el mundo y que hoy en día a pesar de su escasa popularidad, nos hace recordar un pasado en donde la arquitectura más que inclinarse por la parte estética se enfatizaba más en la parte funcional y practica de las obras.
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